¿Sabes por qué a la estación del metro Pantitlán se le colocó la imagen de dos banderas?
En la antigüedad, el lago de Texcoco se expandía cerca de Tepetzingo, que ahora es conocido como el Peñón de los Baños.
De acuerdo con Cecilio Robelo, Hernando de Alvarado Tozozómoc y Diego Durán, en una parte del lago se había rodeado de estacas para advertir a los navegantes de los peligrosos remolinos que existían y así evitar accidentes.
Esta explicación se complementa cuando dichos autores comentan que esa área del lago también era utilizada para rituales en donde los antiguos nahuas buscaban acabar con las sequías o con el hambre. Estos rituales se enfocaban en arrojar a niños que nacieron con alguna deformidad.
Asimismo, Cecilio Robelo aporta un dato interesante: al final del siglo XV, el tlatoani Ahuízotl sacrificó cerca de 80 mil prisioneros en honor a Huitzilopochtli y los restos de la ofrenda los arrojaron en Pantitlán.
Por su parte, Bernardino de Sahagún registró un ritual que realizaban en honor a Tláloc en el que se le arrancaban los corazones a las personas para arrojarlos al lago, posteriormente, colocaban en las estacas los famosos teteoitl o mejor conocidos como papeles de la ofrenda. De esta manera, los papeles simulaban banderas en las estacas. Por tanto, nace el nombre de Pantitlán por este tipo de rituales, pues hay que recordar que el nombre proviene de Pantli, que es bandera; y titlan, que es entre. Es decir, Pantitlán significa “Entre banderas”.
Y por este motivo, a la estación del metro Pantitlán se le colocaron la imagen de dos banderas.
